Principios propuestos en camino a una Inteligencia Artificial General
La
Inteligencia Artificial (IA) ha generado un avance revolucionario en el mundo recientemente,
brindando oportunidades sin precedentes para optimizar los negocios, optimizar
procesos e incluso mejorar la calidad de vida y aumentar la eficiencia en
diversas áreas. Sin embargo, también conlleva riesgos significativos que deben
abordarse con responsabilidad y ética.
Para identificar
los principios que requerimos para el adecuado uso y control de la IA, comenzaremos
por entender las ventajas y desafíos de la IA, así como algunas medidas clave
para garantizar un uso responsable y seguro de esta tecnología.
La IA ha
demostrado ser una herramienta valiosa en diversos sectores, ofreciendo una
serie de beneficios para el ser humano:
·
Automatización
de tareas repetitivas, principalmente tareas rutinarias y monótonas de manera
rápida y precisa, liberando a los seres humanos de trabajos tediosos y
permitiéndoles centrarse en tareas más creativas y estratégicas,
·
Automatizar
procesos complejos, mejorando la eficiencia y la productividad de las
organizaciones, lo que se traduce en un uso más efectivo de los recursos y una
mayor competitividad en el mercado,
·
Los
algoritmos de IA pueden analizar grandes cantidades de datos y patrones para
ayudar en la toma de decisiones informadas y precisas, lo que es especialmente
valioso para decisiones estratégicas en negocios y gobiernos,
·
Análisis
de datos masivos, gracias a la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos
y encontrar patrones y tendencias que serían difíciles de identificar para los
seres humanos, lo que brinda una comprensión más profunda y detallada de la
información,
·
Reducción
de errores humanos: La IA tiene una capacidad mínima de error en comparación
con los seres humanos, lo que es crucial en aplicaciones críticas como la
atención médica y la seguridad.
Así como
existen estos beneficios, también es necesario analizar los desafíos y Riesgos
de la Inteligencia Artificial, que podemos leer con más detalle en este artículo
https://www.pcoronaf.com/2023/04/los-riesgos-de-la-inteligencia.html .
Podemos resumirlos en:
- Falta de profesionales especializados, pues la implementación y el desarrollo de soluciones de IA requieren expertos altamente capacitados en ciencia de datos, aprendizaje automático, ética, gobernabilidad y otras disciplinas relacionadas. La escasez de talento en este campo puede limitar su adopción,
- Deficiente o limitado acceso a datos, ya que la IA depende de grandes cantidades de datos para entrenar sus algoritmos. Sin acceso adecuado a datos de calidad, la IA puede no ser efectiva o incluso generar resultados sesgados,
- Falta de alineación con los valores humanos, pues la IA carece de emociones y valores propios, lo que puede llevar a decisiones frías y deshumanizadas si no codificamos en ella nuestros intereses y expectativas. Garantizar la ética en el desarrollo y aplicación de la IA es fundamental para evitar consecuencias no deseadas,
- Amenazas a la privacidad y seguridad, debido a la recopilación y el uso masivo de datos que pueden plantear tratamiento intensivo de datos personales no alineado a los intereses de sus titilares, así como posibles vulneraciones si no se protegen adecuadamente,
- Desplazamiento de empleo derivado de la automatización impulsada por la IA, lo que puede tener un impacto negativo en las personas cuyas habilidades son reemplazadas por máquinas,
- ·Uso malicioso, por ejemplo la creación de noticias falsas y deepfakes, software malicioso o manipulación masiva de la opinión pública, lo que puede afectar la confianza en la información, afectar la estabilidad política o dar una ventaje desproporcionada a agentes maliciosos.
Para aprovechar los beneficios de la IA y mitigar sus riesgos, es esencial implementar una gobernabilidad efectiva de la IA. Estas son algunas medidas que pueden ayudar a lograrlo:
- Garantizar el acceso a datos de calidad para entrenar algoritmos de IA, al mismo tiempo que se protege la privacidad y seguridad de los datos de los individuos.
- Invertir en la educación y formación de profesionales en IA para impulsar el desarrollo y la adopción responsable de la tecnología,
- Establecer mecanismos de monitoreo y evaluación para identificar posibles sesgos y problemas éticos en el uso de la IA y abordarlos de manera oportuna,
- Promover la colaboración y la regulación internacional en el desarrollo y uso de la IA para abordar desafíos globales de manera coordinada,
- Fomentar la inclusión y la diversidad en el desarrollo de la IA para garantizar que sus beneficios se distribuyan de manera equitativa y que las decisiones no estén sesgadas,
- Identificar y establecer controles para que en el eventual caso de contar con una Inteligencia Artificial General (AGI).
· La Inteligencia Artificial General (IAG o AGI, por sus siglas en inglés) se refiere a un tipo de inteligencia artificial que tiene la capacidad de entender, aprender y aplicar conocimientos en diferentes dominios y tareas de la misma manera como lo haría un ser humano.
La IAG es
un objetivo a largo plazo en el campo de la inteligencia artificial y
representa un desafío técnico y filosófico significativo. Mientras que la
Inteligencia Artificial Estrecha (IAE) es algo común y ya está presente en
muchas aplicaciones, como la detección de spam en el correo electrónico o la
recomendación de productos en sitios web de comercio electrónico, la IAG aún
está en etapas de investigación y desarrollo, aunque encontramos avance
significativos en ejemplos tan avanzados como ChatGPT , GPT4, BARD, Stable
Difussion o LLaMA 2, que están diseñadas y entrenadas para una tarea
específica, por ejemplo la comprensión del lenguaje natural y la generación de
textos con base en un marco de referencia de entrenamiento o la identificación
y generación de imágenes.
Por su
parte, la IAG podría transferir sus habilidades y conocimientos de una tarea a
otra o de un dominio de conocimiento a otro, sin entrenamiento adicional. Esto implicaría
crear una máquina con la capacidad de razonar, planificar, resolver problemas,
pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, aprender de manera
rápida, eficiente y autónoma, así como combinar todo esto para adaptarse y
actuar de manera competente en una amplia gama de tareas y entornos.
Los
desafíos para desarrollar la IAG incluyen, la necesidad de avanzar en áreas
como el aprendizaje por transferencia, la comprensión del lenguaje natural, el
razonamiento común y la capacidad de integrar y aplicar conocimientos y
habilidades en dominios y contextos variados, aunque posiblemente existen
riesgos y desafíos que no alcanzamos a ver actualmente.
Riesgos
Inherentes en AGI
De esta
forma también existen preocupaciones éticas y de seguridad asociadas con la
IAG, incluyendo el riesgo de que la tecnología sea utilizada de manera
irresponsable o maliciosa, o que se desarrolle de manera que no esté alineada
con los valores y necesidades humanas.
Esto ha
llevado a la necesidad de un enfoque cuidadoso y considerado en el desarrollo y
la gobernanza de la IAG, con la participación de múltiples partes interesadas,
incluyendo expertos en ética, legisladores, y la comunidad en general.
La AGI, al
poseer capacidades cognitivas comparables o superiores a las humanas,
representa una nueva frontera tecnológica llena de oportunidades, pero también
cargada de riesgos significativos. Uno de los temores más prominentes es la
posibilidad de que la AGI actúe de maneras no previstas o incluso dañinas. Esto
podría suceder debido a una falta de alineación con los valores humanos, una
comprensión insuficiente de las decisiones éticas complejas o las consecuencias
imprevistas de sus acciones.
Algunos
riesgos que visibilizamos derivados de la potencial existencia de la AGI son:
Potencial
de Uso Malicioso
Aparte de
los riesgos inherentes, existe la preocupación de que la AGI pueda ser
utilizada de manera malintencionada. Esto podría incluir el uso de AGI en
ciberataques, manipulación de mercados, o incluso en la fabricación de armas
autónomas que podrían ser utilizadas en conflictos militares. El acceso y
control de la AGI en las manos equivocadas podría tener consecuencias dañinas a
nivel de la economía, la salud, medio ambiente y en general la paz y bienestar
social.
Supremacía
sobre la Inteligencia Humana
Otro riesgo
potencial es que la AGI pueda superar la inteligencia humana, llegando a un
punto en el que sea imposible controlarla o entender completamente sus
acciones. Esta es una de las preocupaciones más profundas y debatidas en la
comunidad científica, y refleja el temor subyacente de que la AGI pueda llegar
a constituir una amenaza existencial para la humanidad.
Desigualdad
Económica
La
automatización a gran escala de tareas cognitivas podría llevar a una pérdida
masiva de empleos y aumentar la desigualdad económica en favor de los que
actualmente controlan el capital y cuentan con recursos para desarrollar
investigación en IA
Riesgo
Existencial
En el peor
de los casos, una AGI mal diseñada o mal alineada podría representar una
amenaza para la existencia de la humanidad, especialmente si prioriza objetivos
que no tienen en cuenta la seguridad y el bienestar humanos.
Para
atender estas preocupaciones, hay varios principios propuestos para alinear el
progreso y desarrollo de la inteligencia artificial a los intereses de los
seres humamos y la sociedad en general:
Transparencia
La AGI debe diseñarse y operarse de manera que
su proceso de toma de decisiones sea comprensible para los humanos. Esto
implica una explicación clara de cómo y por qué la AGI toma decisiones
particulares, lo cual actualmente es un reto pues no tenemos un entendimiento
profundo sobre por qué la IA tomó una decisión o por qué generó un patrón
determinado.
Responsabilidad
Debe haber estructuras claras de responsabilidad
en torno a las acciones de la AGI. Esto incluye tanto a los desarrolladores
como a los operadores, garantizando que haya un sistema de rendición de cuentas
y responsabilidad legal.
Beneficencia y No maleficencia
La AGI debe actuar de manera que sea
beneficiosa para la humanidad y evitar daños a ésta o a nuestro entorno. Esto
implica una consideración profunda de las implicancias éticas de las acciones
de AGI, alineando las ponderaciones usadas para incentivar que la AI elija un
resultado sobre otro, con las motivaciones y perspectivas humanas.
Justicia
La AGI debe tratar a todos los individuos y
grupos con justicia, sin discriminar ni favorecer injustamente a ninguna parte.
La equidad debe estar en el centro del diseño y la operación de AGI.
Supervisión Humana
Es esencial para garantizar que las decisiones
tomadas por un la AGI sean revisadas y confirmadas por una persona. Este
principio es crítico ya que argumentar que "el sistema lo dijo" no sería
una respuesta válida, especialmente en decisiones que puedan afectar derechos
humanos o libertades civiles pues no puede hacerse responsable a una AI por una
decisión. La falta de supervisión podría permitir que aquellos que distribuyen
estas herramientas de manera irresponsable eviten la responsabilidad legal y
social.
Monitoreo de uso de recursos
El advenimiento de una AGI sería un avance
significativo y podría tener un impacto notable en el uso de recursos
informáticos como uso de CPU y GPU, presencia de patrones complejos y
multidimensionales en el procesamiento, monitoreo de la red y del uso de energía,
así como la coordinación y comunicación entre máquinas autónomas.
Kill Switch
Con base en el punto anterior sobre monitoreo,
establecer alertas y protocolos de seguridad, para que en caso de que un
sistema presente comportamientos anómalos y fuera de lo esperado, puedan
detenerse o apagarse, depurarse y corregirse
Los mecanismos
de control para prevenir que la AGI se comporte fuera de control implican medidas
de seguridad técnicas, regulaciones legales y una supervisión constante, de
manera que se requiere de una participación de múltiples partes interesadas y
una estrategia integral.
La
implementación de estos principios no será fácil ni sucederá de un día a otro,
requerirá una colaboración y coordinación intensiva entre gobiernos, industria,
comunidades científicas y la sociedad en general. Ya que los desafíos pueden
incluir la resistencia de la industria, la complejidad técnica de las
soluciones y controles, así como las diferencias entre las distintas
regulaciones nacionales e internacionales.
El camino
hacia la AGI segura y ética es incierto y estará lleno de obstáculos, pero con
la colaboración, la investigación y un compromiso con los principios éticos
propuestos, podremos transitar este camino con mayor certeza y en constante
alerta para realizar los ajustes necesarios.
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